Bitácora.
Entrada 1.
Visita de observación al Centro Dormitorio para los
Habitantes de La Calle.
20/5/2015
No había participado de la vista
introductoria que realizó el grupo el cuatrimestre pasado.
Lo primero que llama mi atención el espacio amplio del
lugar, lo organizado y el respeto que se mantiene entre los usuarios como
equipo técnico.
Me
ofrecí para recibir a los usuarios en la inscripción para la cena. Existe un protocolo
de ingreso al centro que más que ser un paso burocrático se convierte en un
ritual que contribuye a organización espacial y de interacción de los que
participan.
Conocer
en “acción” por decirlo de alguna forma
al coordinador técnico del centro fue un verdadero gusto. Es agradable poder aprender de alguien
predica con los hechos, con las obras. Su sensibilidad y presencia hacia los
usuarios denota su condición de líder sensible.
Creo
que como grupo estamos trabajando muy bien. Tenemos buenas vías de comunicación
y en general todos hemos respondido y aportado ideas. Se nos solicitó que en la
próxima sesión mantuviéramos el formato de intervención que tuvimos en esta
primera visita. Se recalcó mucho el
hecho de que nos encontramos asistiendo al centro en una condición de servicio,
de escucha. Y creo conveniente atender las demandas de centro de una manera
ética y lo más profesionalmente
posible.
Don Ramón recalcó el tema de la
dignidad humana para trabajar con los usuarios. También mencionó el hecho de
abordar a los mismos desde una tónica cristiana. Con respecto a este último esta es mi
posición. En lo personal no deseo hacer un acercamiento con un una dirección de
este tipo. Considero que no podría hacer un trabajo honesto. Coincido con
miembros del grupo, que si la temática surge como un emergente entre los
usuarios este se trabajará de la manera más
profesional posible, a manera posicionarse como un dispositivo de escucha. Sin embargo no es mi intención fomentar la
transferencia utilizando un “discurso” pre-determinado.
Se
cumplió con el objetivo de llevar ropa y contribuir con servir la cena.
Conocí a don Miguel y a don Luis.
En
general muy satisfecha con este primer acercamiento.