lunes, 13 de julio de 2015

Bitácora.

Viernes 10 de Julio
Llegar todos juntos es imposible. Las condiciones del tiempo no lo permiten. A pesar de que no entramos juntos al  menos lo hacemos en parejas. No hemos sentido amenaza a nuestra seguridad en ningún momento. La salida si la hacemos como grupo.
Como fue acordado en la sesión pasada, en esta ocasión se trajeron las pulseras ya confeccionadas. Se logró conseguir 102 pulseras para repartir a todos los usuarios del centro. El color era verde el cual representaba la esperanza.
En esta ocasión nos encontramos con un grupo de estudiantes de la U Latina que como aparte de su trabajo comunal estaban realizando sesiones de vista para celebrar el día del padre y la madres además de los cumple años del mes. Entonces trajeron cub cakes y fresco para compartir.
Se participó en la distribución de la comida. Y al primer grupo se le explicó el significado de la pulsera. “Esta es una pulsera de color verde. Un color que puede significar esperanza. La esperanza la podemos encontrar en los gestos amables de un amigo, en el amanecer. Es para recordarnos tener esperanza en nuestros corazones.” Nos aplaudieron muy amablemente.
Solo un usuario decidió no aceptar la pulsera dijo que “eso era para mujeres”. El resto de la población recibió con buen ánimo.
La sesión inició a las siete de la noche y finalizó pasadas las nueve.
Se confirma una vez más que es muy difícil realizar a cabalidad lo planificado pero que con una disposición flexible se puede llevar a cabo el objetivo de manera general.

Bitácora.



Viernes 3 de Julio

En la primera intervención en el Centro Dormitorio contamos con la participación de la profesora. Entre una de las primeras sugeridas fue que nos reunimos en un punto más seguro y que intentemos entrar una vez estuviéramos todos los del equipo.
Se llevaba planeado realizar una actividad corta con la confección práctica de una pulsera, la cual tenía un valor simbólico.
Por las características particulares de la dinámica del centro no se pudo realizar esta actividad.
Se observa como existen una serie de emergentes que no posibilitan una propuesta tipo taller.
En esta primera sesión se atrasó la entrada de los usuarios debido a que se estaba realizando una asistencia médica a uno de ellos. La cena en esta ocasión se organizó en dos porciones y eso hizo que la finalización del tiempo de comida se extendiera más de lo esperado.
Como grupo y con la guía de la profesora, se acordó para la próxima sesión, llevar el objeto simbólico listo para entregar a los usuarios y hacer una reflexión acerca de la intención del gesto.  
Creo que como grupo coincidimos que a nivel personal y profesional, el estar presente y activo en el proceso de ingreso y cena es una experiencia de mucho aprendizaje. Hemos estado participando en la inscripción, entrega de suplementos  de higiene y aplicación de los mismos así como también en la distribución del alimento.
Aprendemos al observar las interacciones, al estar inmersos en el reglamento interno del centro, al comprender y ajustarnos a la realidad de las posibilidades de intervención.